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Cómo parar de posponer usando la regla del 70%




Si tienes un montón de cosas importantes que hacer, pero las pospones (o sea, lo dejas todo para después), tienes que conocer la regla del setenta por ciento. Esta regla fue creada por el hombre más rico del mundo para reducir su procrastinación, entrar en acción y conquistar tus mayores objetivos. La regla del setenta por ciento te hace que entres en acción aunque estés inseguro, aunque tengas miedo, aunque no quieras hacer algo.


Con esta regla, en vez de quedarte esperando a estar totalmente seguro de algo para comenzar a actuar, pasas a la acción cuando lo tienes claro solamente al setenta por ciento.


Voy a explicarte con detalles cómo funciona y por qué esta es la regla usada por las empresas más poderosas del mundo actualmente.


Presta atención a lo que voy a decirte ahora, ya que con esta sencilla técnica de productividad podrás superar los mayores obstáculos para alcanzar tus mayores sueños.


El hombre más rico del mundo recomienda que entres en acción cuando estés seguro al setenta por ciento, para romper la inercia, obtener feedback y corregir los errores por el camino.


En una carta a los accionistas de Amazon, Jeff Bezos, uno de los hombres más ricos del mundo, recomendó que cuando estés seguro al setenta por ciento de lo que tienes que hacer, simplemente debes entrar en acción y ver lo que ocurre.

Él dijo: "Probablemente, la mayoría de las decisiones deberían ser tomadas cuando tengamos aproximadamente el setenta por ciento de la información que deseamos. Si esperas al noventa por ciento, en la mayoría de los casos, probablemente estés tardando. A parte de esto, igualmente se te debería dar bien reconocer y corregir las malas decisiones.


Si eres bueno en la corrección, estar equivocado puede costarte menos de lo que piensas, mientras que si tardas en tomar una decisión, vas a pagar un precio muy alto". Si le preguntas a alguien por qué están posponiendo el hacer esto o aquello, muchas personas te responderán que no entran en acción porque no tienen claro que ese sea el camino correcto.


¿Por qué no buscas un nuevo empleo? - Porque no estoy cien por cien seguro de que quiera dejar mi trabajo. ¿Por qué no empiezas un curso para aprender una nueva habilidad? - Porque no estoy seguro de que eso sea lo que quiero para mi vida. ¿Por qué no terminas tu relación disfuncional?

- Porque no sé si voy a encontrar a alguien mejor. Normalmente, la gente pospone las cosas hasta tener el noventa por ciento de certeza sobre lo que quiera hacer. El colegio nos ha enseñado que sólo debemos tomar decisiones cuando tengamos un alto grado de seguridad. Si sólo aciertas el setenta por ciento en un examen en el colegio, eres considerado un alumno mediocre. Pero en la vida real, fuera del ambiente escolar, si aciertas el setenta por ciento de las decisiones que tomas, ¿es malo?


Piensa de la siguiente forma: si hubieras intentado hacer todo lo que siempre has querido hacer, y hubieras acertado el setenta por ciento de las veces, ¿cómo sería tu vida actualmente? ¿Estarías triste por el treinta por ciento que te equivocaste o por el setenta por ciento que acertaste? No esperes a estar seguro para empezar a hacer algo o vas a perder muchas oportunidades.


Entra en acción, observa lo que te va bien y adapta rápidamente tus acciones. La vida real no es como un examen del colegio, donde marcamos la opción correcta o incorrecta.

Si entras en acción aunque no estés seguro al cien por ciento de lo que estás haciendo, puedes corregir tus acciones tan pronto como tengas los primeros resultados. Si comienzas en un empleo nuevo y no te gusta, puedes buscar otro,

si empiezas una nueva relación y no funciona, puedes buscar otra. Si empiezas un curso nuevo y no te gusta, puedes desistir e intentarlo con otro. Aunque todo esto tenga un precio emocional y financiero, el precio va a ser menor que si lo pospones, perdiendo meses y, a veces, incluso años sin actuar.

¿Cuántas oportunidades has perdido ya por no haber entrado en acción cuando no estabas seguro de lo que hacer? La regla del setenta por ciento hace que no desperdicies estas oportunidades y que no tengas miedo a equivocarte. Perder el miedo a equivocarse es uno de los secretos para procrastinar menos.


No te preocupes por lo que los otros piensen sobre ti y concéntrate sólo en tu próxima acción. Muchas veces posponemos una decisión por miedo a equivocarnos.

Tenemos miedo de parecer ridículos en un nuevo empleo, de parecer que fracasamos en una nueva relación o parecer incapaces de aprender una nueva habilidad. Nos preocupamos por lo que las otras personas puedan pensar de nosotros si fracasamos. Este miedo no tiene sentido por dos motivos.


El primer motivo es que cuando pensamos "si fracaso, ¿qué van a pensar de mí?", y esa pregunta también significa "si tengo éxito, ¿qué van a pensar de mí?


". Si existe la posibilidad de fracasar en tu decisión, también existe la posibilidad de tener éxito. Normalmente, el beneficio si tienes éxito es proporcional o hasta mayor que el daño si fracasas. Y, de esta forma, un factor cancela el otro, como ver el vaso medio vacío o medio lleno. Es un error de lógica considerar únicamente el riesgo de fracasar.

También necesitas calcular cuál es el premio de conseguir el éxito. A parte de esto, no hacer nada también es una decisión. Sin hacer nada, es casi seguro que no vas a recibir los beneficios que tendrías si lo hubieras intentado con éxito. El segundo motivo es que los demás no están tan preocupados con tu vida como crees. Esa es una visión distorsionada que tenemos de la realidad.



Para nosotros, nuestras acciones son el centro del universo pero, para el resto, nuestras acciones son sólo una pequeña información en un mundo de cosas que les ocurren. El resto de personas están más preocupadas con sus problemas. Tenemos mucha menos importancia de la que creemos. Claro que a las personas más próximas, como nuestros familiares y amigos íntimos… les importa lo que nos ocurre. Pero esas son las personas que van a estar a tu lado independientemente del éxito o el fracaso de tus acciones.

Probablemente, hasta vayan a inspirarse en ti por haber dejado de posponer las cosas y haber entrado en acción. La procrastinación está en nuestros genes y nos ha ayudado a evolucionar, pero la regla del setenta por ciento puede superar a la genética. La procrastinación es el mayor obstáculo para conseguir tus grandes objetivos. Y aunque sepas todo esto, continúas posponiendo las cosas. ¿Por qué ocurre esto?


Una de las explicaciones fue dada en un estudio de 2014


Los científicos determinaron que existe un componente genético en la postergación. Evolucionamos para actuar a corto plazo. Nuestros antepasados necesitaban huir de depredadores y buscar comida cada día.

Por eso, esperamos que la situación sea urgente para empezar a reaccionar, posponiendo todo lo que podemos dejar para después. Sí, estamos genéticamente programados para reaccionar en una urgencia y huir de situaciones estresantes. Pero ahora no necesitamos cazar nuestra comida cada día. En vez de esto, necesitamos pensar a largo plazo. Pero la genética no es una sentencia definitiva: usando la regla del setenta por ciento puedes reducir bastante tu procrastinación.


Piensa en algún gran objetivo que estés posponiendo. Ahora pregúntate: ¿Por qué lo estás posponiendo? ¿Es por miedo a parecer un fracasado ante los demás? ¿Es por no tener claro al cien por cien lo que quieres? De cualquier forma, intenta empezar a reaccionar de esta forma.

Si tienes miedo al fracaso, entra en acción aunque sea con miedo.


Si no estás seguro al cien por ciento, entra en acción con el setenta por ciento. Ten valor de actuar a pesar del miedo y la incertidumbre. La acción es la única medicina contra la procrastinación. Siempre que notes que estás posponiendo una decisión, pregúntate a ti mismo: "¿Tengo claro al setenta por ciento de que quiero hacer esto?

" ¿Tengo claro al setenta por ciento de que quiero buscar un nuevo empleo? ¿Tengo claro al setenta por ciento de que quiero una nueva relación? ¿Tengo claro al setenta por ciento de que quiero hacer este curso? Si la respuesta es sí, entra en acción inmediatamente. Ten valor de entrar en acción aunque tengas miedo de fracasar, ten valor de entrar en acción aunque no estés seguro de que eso es lo que realmente quieres.

Actuando de esta forma, pueden ocurrir dos cosas. La primera es que todo salga bien. Si es así, perfecto. La segunda es que algo falle. Y, entonces, vas a tener la oportunidad de corregirlo, de intentar otra cosa de, por lo menos, tener claro que no era lo que querías.



De cualquier forma, cualquiera de las opciones es mejor que pasarte la vida posponiendo las cosas, aplazando tus decisiones, pensando cómo podría haber sido tu futuro si hubieras reaccionado antes.

La regla del setenta por ciento es una excelente técnica para reducir tu procrastinación, pero no es la única. Existe todo un arsenal de herramientas que puedes utilizar para procrastinar menos, actuar más y convertirte en un verdadero ninja de la productividad.


Dr Marcos Cabezas

Psicoterapeuta y fundador MCCPSICO

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